sábado, 18 de agosto de 2018

Mientras somos jóvenes tenemos tendencia a ignorar la vejez

Gracias a los progresos de la medicina la vida se ha prolongado: ¡pero la sociedad no se ha "prolongado" a la vida! El número de los ancianos se ha multiplicado, pero nuestras sociedades no se han organizado suficientemente para hacerles lugar a ellos, con justo respeto y concreta consideración por su fragilidad y su dignidad. Mientras somos jóvenes tenemos tendencia a ignorar la vejez, como si fuera una enfermedad, una enfermedad que hay que tener lejos; luego cuando nos volvemos ancianos, especialmente si somos pobres, estamos enfermos, estamos solos, experimentamos las lagunas de una sociedad programada sobre la eficacia, que en consecuencia, ignora a los ancianos. Y los ancianos son una riqueza, no se pueden ignorar.
Esas fueron las palabras del Papa Francisco en una de sus catequesis sobre los ancianos.

Ella es Cesarina Bona, una residente de la casa de reposo Madre Josefina Vannini. Esta casa está a cargo de las Hijas de San Camilo. En mi tiempo de labores por aquel lugar... grabé a "Rina", como solemos decirle, recordando la tonada de una canción que le gusta mucho y de la cual ya no tiene en mente la letra. La pobreza y precariedad no son problemas en este caso, pero es importante que no dejemos de compartir un poco de nuestro tiempo y de darles calidad de vida a las personas que hoy no pueden valerse por sí solas, entre ellos, los muchos ancianos que tiene nuestro país. 



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